martes, 10 de diciembre de 2013

Clase del 10 de diciembre

Hola, hola, hola...

Los pequeños estuvieron muy liados con sus personajes fantásticos y con sus dibujos de cómo sería la cena de Navidad en casa.

Aún así, hubo quien decidió hacer repaso de los talleres que se imparten en el Centro Social Trilce y de paso repasar un poco de caligrafía y ortografía :)


Y con los otros grupos, tuvimos una clase técnica sobre la acuarela.

Lo primero que aprendimos es que la acuarela se utiliza de manera que conservemos la luz del papel. Es decir, que no debemos empastar. Si queremos una pintura más sólida y fácil de manejar, utilizaremos las témperas o guache.

Para hacer una acuarela, llevamos suficiente cantidad de agua a un pastillero vacío. Después pasaremos bien el pincel por uno de los colores (uno cada vez), como si enrollásemos espaguetis :) Ahora que tenemos nuestro pincel cargado de pigmento (partículas de color), lo dejamos con un suave movimiento en el agua del pastelero. De esta manera, vamos a crear la suficiente cantidad de acuarela para que no nos falte cuando pintemos con ella.


Es muy importante que cada vez que cambiemos de color limpiemos bien el pincel, ya que es muy fácil contaminar un color con otro. Si queremos crear una mezcla con dos pigmentos, el pincel ha de estar bien limpio cuando cogemos pigmento nuevo.


Para hacer tintas planas (que no salgan manchas ni aguas de color), debemos pintar de arriba a abajo. Es decir, que tenemos que organizarnos bien la dirección en la que aplicaremos la acuarela. Lo más cómodo es inclinar ligeramente el papel para poder girarlo según las necesidades de nuestro "recorrido". Es importante mantener una gota al final de la pincelada, ya que nos facilita la continuación  de la tinta plana, de manera que evitamos cortes y manchas generados por el secado imprevisto.


La mejor manera de practicar estas tintas planas es pintar siluetas reconocibles. En nuestras hojas hemos pintado un hombre, un perro y objetos elegidos por cada uno de nosotros. Este ejercicio tan simple también nos sirve para ver nuestra capacidad de sintetización y representación, así como para determinar cuáles son las posiciones más reconocibles para cuerpos y objetos.

Más abajo veréis una mancha de color. Si os fijáis, hemos hecho un degradado. Para realizarlo, nada más tenemos que "recargar" sólo con agua limpia, en lugar de con la acuarela mezclada aparte. Si vemos que nos sigue sobrando color cada vez que cogemos agua limpia, aclaramos el pincel y lo secamos un poco en un trapo limpio antes de coger agua.


En este caso, hemos experimentado sobre las siluetas que teníamos y aplicando degradados de un color a otro (en lugar de cambiar a agua limpia, cambiamos a otro color previamente mezclado). Fijaos qué bonito queda mezclar en una misma silueta o forma varios colores. ¿Verdad?

Un truco: Si nos pasamos un poco con la acuarela, la podemos retirar ligeramente una vez esté seca sobre el papel. Sólo tenemos que mojar bien el pincel con agua limpia y moverlo sobre la acuarela que nos sobra. Veréis que se puede retirar un poco. Eso sí, el papel no quedará completamente limpio y puede que perdamos algo de definición en los bordes.

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